Técnicas para estudiar a distancia

Hay diferencias irreconciliables entre la educación presencial y la educación a distancia. Los espacios en los que se lleva a cabo la formación son distintos. Las características principales presentan obstáculos de distinta naturaleza. Sin embargo, hay técnicas para conciliar las vicisitudes de estudiar online a distancia.   

Encuentra un profesor

 

Realiza un plan de Estudios

 

Hay que tener en mente que en la educación a distancia la autonomía es principal. La educación está en tus manos. A diferencia de la educación presencial, la autogestión del tiempo es responsabilidad del estudiante. Por tanto, es de vital importancia conocer los límites de uno mismo y organizar un calendario alrededor de los objetivos marcados. 

El plan de estudios ayuda a planear una estrategia, unas pautas que ayudarán a medir el progreso y tener una estructura. Esta estructura permite tener estabilidad y un plan de acción para afrontar las lecciones. Porque es importante planificar antes de embarcarte en la formación online por tu cuenta. 

 

Acondiciona un espacio para estudiar

 

El estudio a distancia requiere de tecnología y conexión a internet para ser funcional. Es decir, se requiere  de un ordenador, webcam, micrófono (opcional) y cascos (opcional). La calidad del hardware debería ser óptimo si se quiere tener clases sin complicaciones. Sin embargo, el elemento más importante para que funcione es el silencio.  

El espacio debe facilitar la calma, el silencio y la comodidad del estudiante. Estudiar a distancia requiere concentración y el menor número de distracciones posibles. En la formación presencial tienes las aulas, por tanto, para replicar el ambiente y la atmósfera adecuadas para estudiar el lugar debe ser perfecto. Asegura buena iluminación, silencio y tranquilidad para que las clases sean perfectas. 

 

Complementa las clases con ejercicios prácticos 

 

Si cuentas con un profesor particular, pide que además de teoría también te de ejercicios prácticos. De esta manera, comprenderás mucho mejor los conceptos de las lecciones y aprenderás a aplicarlos en la vida real. Estudios demuestran que la práctica es mucho más efectiva cuando se quiere procesar aquello que se ha aprendido

Esta técnica no solo se aplica a asignaturas o disciplinas de ciencias o matemáticas, sino que problemas prácticos existen para todos los campos académicos. En idiomas, una de las disciplinas más exploradas en la educación online, si se requiere construir vocabulario y gramática es útil leer libros, escuchar programas de radio o incluso ver series en versión original. 

En caso de que el profesor no pueda ofrecerte los ejercicios que creas convenientes, puedes buscar recursos en otras fuentes. Internet es una enorme biblioteca de material didáctico que puede servir para complementar tus estudios. No son suficientes pero pueden ser un buen soporte. 

 

Pide realizar tests o evaluaciones con frecuencia

 

Una evaluación continuada va a permitir tanto a ti como a tu profesor resaltar los conceptos absorbidos con éxito y los que hay que volver a revisar. Es una buena manera de valorar el conocimiento y la eficacia de los métodos de aprendizaje usados. Si no se alcanza la nota deseada, se pueden usar para reevaluar las técnicas y revisar las medidas que se deben tomar para resolver las carencias. 

No se trata de hacer exámenes de larga duración y tediosos. Las pruebas deben ser cortas, variadas y específicas. La especificidad de la prueba es vital porque deben ser conscientes de los conceptos y las competencias que se evalúan. En la educación online, este método puede ayudar a evaluar el progreso general. 

 

Toma descansos cada X tiempo

 

Con la autonomía que te brinda la formación online, es fundamental aprender cuando el cerebro está saturado. Si el cansancio se ciñe sobre uno, el rendimiento general disminuye gravemente y no se aprenden nuevos conceptos. Está demostrado que para ser más productivos, hay que estar descansados y con energía. Por tanto, hay que saber cuando es bueno para el cuerpo tomarse un descanso. 

Estas pausas deberían ser de entre 5-10 minutos. Durante estos intervalos, se pueden hacer actividades de ocio para distraer la mente como salir a pasear, hacerse un café o incluso escuchar música. 

 

No memorices, entiende

 

Este punto es importante porque si bien no es una técnica de estudio per se, es crucial cuando nos ponemos enfrente de un libro de texto. Saca provecho del profesor y plantea preguntas, resuelve dudas y acepta el feedback. Memorizar puede ser una solución temporal para un examen puntual pero no significa que se hayan absorbido los conocimientos del todo. 

Junto con los ejercicios prácticos, asegúrate de comprender los contenidos de las lecciones. Si hay algún concepto que se te escapa, pregunta y trata de que te lo vuelvan a explicar. Es contraproducente esconder el desconcierto y la confusión cuando se trata de tu formación. 

Esta “técnica” no es exclusiva  a la formación online. Sin embargo, adquiere cierta relevancia cuando se trata de la sensación del progreso y de aprendizaje, claves para mantener la motivación y la autonomía requeridas. 

 

Establece horarios regulares

 

Si la agenda lo permite, hay que mantener un horario constante y regular. Se ha mencionado anteriormente la importancia de la autonomía en la educación a distancia. Aún así, la autogestión es una espada de doble filo. Pues nos organizamos según nuestras necesidades pero a la vez abrimos la puerta a vaguear y a no ponernos a trabajar cuando toca. 

Si tenemos una rutina establecida funcional con el resto de nuestras actividades, será mucho más sencillo eliminar de la ecuación la pereza y la desmotivación. El hábito de estudiar hace más fácil la transición de la educación presencial a la digital. 

 

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