Consejos para dar clases online de una forma efectiva

Dar clases online sin tener presente qué quieren ganar los alumnos no garantizará el éxito, por mucho que se hable de lo ventajoso que es y de lo cómodo que puede resultar dar clases desde casa. Hay muchas maneras de hacer el aprendizaje divertido y eficaz, para todo tipo de alumnos y edades. No hay que olvidar que enseñar y aprender son grandes experiencias.
Además de ofrecer contenido de calidad, hay que cuidar la estrategia didáctica y la motivación del alumno. ¿Qué 4 ideas pueden ayudarnos a motivar al alumno en las clases online implicándolo y haciendo que el aprendizaje surta efecto?
 
  1. No te limites a una o a un par de herramientas. ¿Por qué usar sólo vídeo o audio? Recurre al texto, a la interacción por escrito combinada con recursos multimedia. Comparte documentos y propón juegos, tests. Evita que el rol activo sea el del profesor: el alumno aprenderá mejor si deja de lado una actitud pasiva. ¡Pon en marcha tu creatividad!
  2. Interactuar es fundamental, pues el aprendizaje tiene un importante componente social. Deja que el alumno tome la iniciativa para elegir temas y permítele que opine sobre cómo va aprendiendo. Mantén los canales de comunicación bien abiertos para fomentar también la confianza y evitar que pueda haber dudas que queden sin resolver. Un elemento importante es plantear retos, que siempre alejan de la pasividad a la vez que pueden ser motivadores (siempre que se ajusten a las capacidades y herramientas que tiene el alumno a su disposición).
  3. Experimentar nos hace aprender. Es siempre interesante alternar diferentes maneras de llevar la teoría a la práctica. Las nuevas tecnologías nos permiten emplear recursos multimedia diversos, los cuales pueden facilitar el aprendizaje y hacer más amenas las clases.
  4. Ajusta los contenidos y el ritmo de las clases al alumno. No intentes compartir una cantidad excesiva de materiales, ya que acabarán por saturar al alumno. Tampoco quieras dar un conjunto de temas en una sesión si la dinámica de la clase requiere ir más despacio. Por otra parte, puede que necesites también aumentar el ritmo e ir dando nuevos contenidos. Agrupa los temas de la materia a impartir en módulos o secciones, con subtemas y comparte el esquema de cada gran apartado con el alumno. Una vez esté dado el temario, muestra el nuevo esquema. El no ver todos los temas de una vez también puede ayudar a no saturar con demasiada información y mantendrá un punto de intriga para seguir avanzando.
 
Mente inquieta e inspiración
 
También es posible mantener la atención y el entusiasmo del alumno yendo más allá de unos temas a tratar, con estrategias que no se ciñen a la manera de presentar los contenidos.
 
Empieza por plantear el motivo que lleva a aprender algo. ¿Por qué no intercambiar opiniones sobre la importancia de dominar unos conocimientos? Tener en mente una nota final o un título o certificado académico es menos motivador que pensar en la experiencia de aprender algo, de crecer y ampliar nuestras posibilidades personales y laborales. Son reflexiones que también pueden cambiar la perspectiva del profesor, haciendo posible la innovación o la inclusión de otros temas. Puede ser buena idea compartir con el alumno la razón de impartir una materia: el profesor se muestra más cercano y quizás se logra una mejor conexión con el alumno.
 
Deja que te guíe la curiosidad y las ganas de aprender. Es una forma fácil de estar al día y de poder ofrecer nuevos enfoques y contenidos más útiles en las clases. Estancarse perjudica nuestras clases y puede acabar siendo una fuente de desmotivación.  Mantente abierto a nuevas ideas y reflexiona sobre lo que dabas por sentado. Busca inspiración también en otros profesores y escucha opiniones de entusiastas del aprendizaje. 


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